domingo, 29 de marzo de 2009

un encuentro antiguo

Bolero del De Efe

por Horacio Centanino

 

sobre el pedestal dominando la glorieta


las ancas poderosas


el arco y el carcaj

la noche in nuce

la cazadora acecha transeúntes

almas en pena que deambulan

por el paseo de la reforma

hacia ninguna parte

 

a hurtadillas al pasar

la curvilínea cazadora

es dueña del deseo colectivo


un punto de fuego suspendido


entre el rugido del tráfico


y las nubes de polvo y plomo

que sofocan al de efe

 

para diana es esta noche de tequila y marihuana


noche transparente de alfonso reyes


envolviendo al valle del anáhuac


terremoto grado siete en la escala de richter


cuartucho revuelto y amor multiplicado por ene


remezones


y que nos lleve la que nos trajo

 

pero ella ya no viene


mientras espero en medio del gentío


recuerdo el mundo distinto que tuvimos,


y aquella manera de sentirnos cazadores perdidos


sin presa precisa


apremiados y tan jóvenes


tan de lleno y sin fisuras


en el aquí y ahora del recuerdo

 

los mariachis de plaza garibaldi


redoblaban los aullidos


cuando a la cauda de tus pasos


se enganchaban las guitarras y trompetas


pues en tu cuerpo cabían todos los corridos

 

pero de esto hace ya tanto tiempo


y estoy solo sosteniendo el episodio


como un atlas atontado


me quedé para mi mal


en la sección tenochtitlán de aire y ozono


donde respirábamos
esta cursilería

sujeta con siete cerrojos de buen tono

domingo, 22 de marzo de 2009

La Embajada Jarocha

Es uno de esos lugares que parecen no cambiar. Varios de los mismos músicos, las mismas meseras, los mismos asiduos bailarines. La música de siempre. Murales que decoran el espacio.

Y de comer, chilpachole de jaiba, ceviches y cocteles deliciosos, frijoles tirados con plátanos fritos. Es un clásico y cada sábado a partir de las 4, lentamente se llena. Y bailan y bailan, sin cansarse. Las cervezas bien heladas y el ánimo calientito. En la colonia Roma.


Y los murales, son lindos.



Isabel trabaja ahí hace años.


El grupo musical Monte Adentro.

Y un link a un artículo de La Jornada que le hizo un reportaje en un aniversario de este lugar.


chicles


Alguien decide pasar la mano bajo la mesa de ese restaurante tan lujoso en el que cenamos. Y ríe, a carcajadas, y nos dice ¡hay chicles bajo la mesa! Todos lo sentimos, son dos mesas juntas y, mantel de por medio, se sienten, muchos. Y tomamos la foto. 


miércoles, 18 de marzo de 2009

Amo a Cortázar

capítulo 68 de Rayuela, de Julio Cortázar:
Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente su orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentía balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.


Sólo él es capaz de algo así, un texto perfectamente claro y rítmico en un idioma inexistente. Sólo Joyce había hecho algo parecido, en The Finnegan's Wake, pero para mi gusto, con menos sentido del humor.

domingo, 8 de marzo de 2009

Dormidas

se ven tan bonitas
Así podrían permanecer más tiempo...