Esa tumbona parecía esperarme el día soleado que la vi, ahí, sobre la arena, aún tibia, incluso fresca a esa hora de la madrugada. En momentos como éste, de trabajo y soledad autoinfligida, de extrañamiento del abrazo de la arena, tan cercano e intenso, tan parecido al apego [imposible] de otro abrazo, en esos momentos evoco la imagen, y la idea, del paraíso.
sábado 14 de enero de 2012
paraíso
Esa tumbona parecía esperarme el día soleado que la vi, ahí, sobre la arena, aún tibia, incluso fresca a esa hora de la madrugada. En momentos como éste, de trabajo y soledad autoinfligida, de extrañamiento del abrazo de la arena, tan cercano e intenso, tan parecido al apego [imposible] de otro abrazo, en esos momentos evoco la imagen, y la idea, del paraíso.
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